Aníbal Sánchez: “Visualiza un cambio en la Estrategia de EEUU y aliados para desalojar a Maduro”

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Si algo se debe tener presente al analizar esta nueva etapa de lucha por desalojar del Poder a Maduro emprendida por la Oposición venezolana, expresada en el G4, alianza de los partidos: Voluntad Popular, Acción Democratica, Un Nuevo Tiempo y Primero Justica, es que le queda como fortaleza el apoyo irrestricto de los Estados Unidos.

Para el analista y consultor Electoral, Aníbal Sánchez Ismayel, entre las debilidades “el no lograr aglutinar a todo el universo opositor alrededor de la figura de Guaidó, ocupa el primer puesto”.

A finales del año pasado, existían las dudas en un amplio sector que adversa a Maduro sobre si Guaidó debería seguir siendo el principal vocero de esta alianza, pero una vez ocurridos los hechos del 05 de enero, a la hora de instalar el último periodo de la Asamblea Nacional (AN), quedó claro es quien los EEUU y sus países amigos reconoce; a pesar de que Guaido ha tenido un retroceso en el apoyo popular según las encuestas, “sigue siendo el mejor evaluado, con un reloj y desgaste que corre en contra de su liderazgo.”

En esta circunstancias, debería los EEUU buscar nuevos aliados nacionales e internacionales, por lo que no debe extrañar que exista un cambio en el mensaje: “todas las cartas están sobre la mesa, sea simplificado por uno que marque la jugada en el plano electoral”. Por lo que deberían imitar el juego de la geo política internacional con el interno, pues está cantado que el escenario electoral conlleva obligatoriamente unos acuerdos que propicien el consenso.

El desplazamiento de Maduro está en la agenda de Trump en un año electoral para él. Algunos han sobrestimado el proyecto revolucionario de izquierda que luce irreductible, ante la falta de incentivos adecuados; por ahí deben ir las estrategias para salir del estancamiento. Venezuela, no está para un juego de suma ceros y mucho menos para uno de caída y mesa limpia, el no comprenderlo ha llevado a los fracasos en múltiples escenarios, como el del 30 de abril o el de Barbados.

Para los que venimos del mundo de la gerencia, comprendemos lo esencial de un análisis DOFA, entendidas la debilidad y fortaleza; buscamos las oportunidades latentes antes de entrar en las amenazas. “Si es verdad que de cada diez (10) venezolanos, nueve (9) ven mal la situación pais, que de estos ocho (8) responsabilizan a Maduro de la crisis e igual número desconfían del actual liderazgo político, unos cinco (5) están cansados de las confrontaciones”. Lo que podría empujar el número de la diáspora venezolana acrecentando la crisis regional, y una mayor activación de los países afectados. También pudieran ser factores preponderantes ante un evento electoral.

Un tablero electoral que se ve amenazado por la necesidad de lograr acuerdos, producto de una negociación “por lo que en estos meses EEUU y aliados buscaran colocar a Guaidó en una posición de poder” antes de hacer algunas concesiones a Maduro, pasaron esos tiempos de la capitulación aunque otros amenacen con otro tipo de operaciones las cuales se han puesto en práctica en otras latitudes pero funcionan como alertas.

Desde hace un año, he considerado que la mejor opción para lograr gobernabilidad y superación de la crisis, es con una Elección de Carácter Nacional (Ejecutivo-Legislativo) reconociendo los riesgos de fraccionar la oposición, o el de que Maduro pudiera ser candidato, aspecto que es distinto al de estar en el poder. Este punto, pudiera ser lo que unificará la estrategia del Bloque Americano con el Bloque Europeo, quedando solo por convencer a los Asiáticos.

Debemos tener claro, que la salida de esta crisis es por medio de elecciones, y así como se deben dar en un escenario de máxima competitividad, con ciertas garantías que le permitan lograr el reconocimiento y trasmitir la confianza. También se debe estar preparados y organizados para afrontar cualquiera sea la contienda.