#Opinión Aníbal Sánchez “mayor presión internacional post gira, busca llegar a un Tablero Electoral”

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Consultor político Aníbal Sánchez. Foto: cortesía.

La gira internacional del diputado Guaidó y el tema electoral, ocupa el espectro noticioso de la última semana, esto “no es casuístico, pues estos interaccionan sin poder diferenciarse cuál lleva a uno en medio de las estrategias cruzadas”.

Busca reforzar y potenciar la matriz de que existiesen nexos del Gobierno de Maduro con células terroristas o grupos irregulares, poniendo en riesgo toda la región; de lograr esta categorización, pudiera significar mayor apoyo y una escala en las sanciones internacionales.

Esto ocurría precisamente cuando se estaba posicionando la idea de que estas sanciones, de carácter general, significaban un aumento en el nivel de la crisis que padece el pueblo, pero contradictoriamente abre las posibilidades de llegar al terreno de los acuerdos y negociación, con la diferencia de que tendrían como norte unas “elecciones libres”.

El escenario electoral siempre ha estado en la palestra del oficialismo, pero como tabla de salvación en el 2020, año en que constitucionalmente correspondería la renovación de los diputados a la Asamblea Nacional, “esto le permitiría desviar la atención, e incluso fraccionar a las fuerzas opositoras” para estas, en el 2019, cuando lograron el zenit del apoyo a los diputados y una importante movilización nacional “preveían juego electoral, posterior a un Gobierno de transición que se daría una vez lograda el cese de Maduro”. Nunca fue visto como la herramienta para provocarla, por lo que era cuestionada una ruta tan rígida.

El entrar a una negociación, una vez colocada la figura de Guaidó en posición de poder, “fue explicada al momento de analizar la nueva táctica de los EEUU”, pero ahora se percibe una escalada de la lucha y la presión diplomática o internacional, por medio de medios que demuestren el colaboracionismo con células terroristas, significaría otro nivel de riesgo, que no solo podría restarle piso político sino que abre posibilidad de acciones tácticas y les corta últimas fuentes de financiamiento o de vías para subsanar el efecto de las sanciones comerciales.

Este otro nivel de presión internacional, debería llevar al Gobierno de Maduro a realizar verdaderas concesiones, no solo en el plano socio asistencial o de libertad de presos políticos, sino en el electoral; que no sería para llegar a unas elecciones parlamentarias, con ciertas condiciones como un nuevo Consejo Nacional Electoral, con la participación de varias organizaciones políticas, con el acompañamiento de algunos expertos electorales invitados.

“Sino que ahora, tanto el grupo de cancilleres americanos como el Grupo de Contacto Europeo, pediría incluir una nueva consulta o elección presidencial”, quedando solo por discutir la forma y garantías es que se podría efectuar, por lo que especularán sobre la posible participación de Maduro o la necesidad de que éete no esté en posición de poder para el evento.

“Por ahí va el verdadero fin de la nueva etapa de lucha” que se anunciaría con el retorno de Guaidó a Venezuela y paradójicamente suena de nuevo el 28, haciendo colación a lo que significó esa fecha como un fracaso electoral al pretender de organizar unas megas elecciones.