No hay venezolano que en su día a día, no se sienta atraído por el aroma de una sabrosa taza de café, sea al despertar, como un energizante para comenzar el día, en el trabajo, compartiendo con alguien en una entretenida cita, a veces, como detonante de una gran idea estimulada por el café. Pero muchas personas dicen que es la herramienta preferida por Cupido para lograr su cometido, invitar a una taza de café, así encontramos que es la segunda bebida mas consumida en el mundo después del agua.

Cuenta la historia, basada en una leyenda, que el café fue descubierto en Etiopía, África, alrededor del siglo IX , donde un pastor llamado Kaldi, vio con asombro como sus cabras se volvían muy ariscas cuando comían unas bayas rojas de un arbusto (el café), este hecho se lo comentó a un sacerdote de un monasterio, y este las recogió y por prueba y error descubrió que, secando, tostando, moliendo el grano y haciendo una infusión con el, saldría un elixir maravilloso, hoy denominado café  en honor al pastor. Pasaron siglos para que el café llegara a Europa, básicamente comercializado por los árabes desde África al viejo Continente.

Pero su periplo viajero llega a América, producto de una sola planta que llegó a la Isla de Martinica, traída por un Oficial del Ejército francés, que la sembró y luego multiplicó el cultivo y desde esta isla brinca a Brasil y de allí pasa a Venezuela por el año 1730 a la región Angostura por los alrededores del Rio Caroní, hoy Estado Bolívar, pero el clima no favorecía el cultivo, pues este es de clima montañoso, hasta que llegó a Caracas en 1784 a la conocida Finca La Floresta propiedad del Señor Blandin en el hoy conocido Chacao, allí se inicia la larga carrera y desarrollo de la Caficultura Venezolana.

Ya para 1796 se conoce de las primeras exportaciones de café a Europa, siendo Caracas y sus alrededores los principales focos de Producción del café, zonas como el hoy San pedro de los Altos, cerca de los Teques, fueron lugares de gran producción, de allí se extiende a las montañas de Aragua y Carabobo, por varios siglos hasta que llega a los Andes Venezolanos, siendo esta Región en especial el Estado Táchira, uno de los mayores productores, es así, como para mediados de 1850 en adelante, el gran Productor de Café en el País.

El café supera al cacao como principal producto de exportación y pasa a ser la base económica de Venezuela después de la Independencia. El país cobraba un impuesto a la exportación del café, así que cuando habían buenos precios, se construían hospitales, escuelas y carreteras, si caía el precio se detenía la construcción de infraestructura.

Entre 1909 a 1919, Venezuela fue el segundo Productor Mundial de Café después de Brasil y hasta 1985 estábamos entre los Principales Productores del Mundo, hoy pasamos apenas  a producir 350.000 sacos denominados Quintales; cuando en los últimos 40 años el promedio de producción estuvo alrededor de 1.600.000 quintales (saco 46 kgs) y a principios de  1900 se calcula que llegamos a producir 2 millones de sacos a punta de mula, sin autopistas para transportarlo y sin grandes avances agrícolas  como el fertilizante.

¿Qué pasó? ¿Qué cambió? ¿Por qué somos el único país cafetalero en el Mundo que dejó de producir café? .Para responder a esto, tenemos que distinguir claramente tres momentos o etapas. La primera, tiene que ver con la aparición de la Gran Depresión de  Estados Unidos de América 1928-1929, principal mercado del  Café Venezolano, durante esa depresión se hizo muy difícil colocar en el Mundo el Café Venezolano, pues migrar de mercados no es fácil, la calidad y sabor tiene que gustarle al paladar de un país en fin, la crisis paralizó la caficultura desde 1929, pero paralelamente irrumpe una actividad novedosa, el Petróleo, que como conocemos pasó a ser con el tiempo la base económica contemporánea de Venezuela. Lo resaltante de esta etapa, radica en que en el país se redujo la velocidad de crecimiento económico y productivo del café, el Estado volcó su atención institucional al Petróleo, y poco a poco no solo descuidó su atención a la caficultura sino a toda la agricultura por el Petróleo.

La segunda etapa, está definida por un mantenimiento de la inercia de crecimiento del café entre finales del siglo XIX y principios del XX, donde los grandes políticos y presidentes de turno eran andinos y caficultores como Castro y Gómez, quienes concentraron su atención cafetera solo en los andes, como polo productivo exclusivamente. Durante esta época el café era comercializado por pocas empresas, en especial por migrantes alemanes quienes poco a poco fueron disminuyendo el margen de ganancia de los caficultores y no les llegaban los  beneficios del precio internacional, es así como el gobierno decide decretar en los años 70 el monopolio de la comercialización del café en el país , a través, de la creación del Fondo Nacional del Café, pasando a  ser el organismo rector del sector. Esta institución durante sus primeros años fue muy exitoso, logro organizar a los productores en asociaciones llamadas Paccas, exportó café de calidad, repartió dividendos de esa exportación, financió cultivos, hasta que con el pasar del tiempo, la corrupción , la falta de transparencia y la política partidista fue derrumbando todo. Pero para el año 1984 la Organización Internacional del Café, eliminó las cuotas de exportación por país, que era el volumen permitido para comercializar internacionalmente, este cambio, fue influenciado por el pensamiento neoliberal de la época, o de que fuese el libre mercado quien definiera la comercialización mundial del café, resulta que la Venezuela cafetera no estaba preparada para competir libremente y los caficultores mucho menos.

Es así, como en el gobierno de CAP II, el Ministro de Agricultura de la época Jhonatan Coles, liberó la comercialización del café, en un momento donde por culpa del mal manejo del Fondo Nacional del Café, las asociaciones de caficultores estaban destruidas y no supieron como competir en un libre mercado acostumbradas a la protección del estado, así las torrefactoras y el auge de la intermediación comercial en el café, fueron mermando la rentabilidad del caficultor, lo que llevo a que poco a poco la atención debida a las plantaciones fue decayendo y por ende la producción.

La tercera etapa, viene caracterizada por dos variables, tomando como punto de partida lo anterior, la primera fue por culpa del mercado internacional, marcada por una crisis mundial de precios entre 1998 a 2002, que hizo que los precios cayeran por debajo de los costos, básicamente debido a una sobreoferta de café mundial, motivado  a la producción de Vietnam, hoy segundo productor de café en el mundo, ejemplo, el costo de un saco o quintal de café está en 100 dólares y en ese periodo el precio llego a 35 dólares, esta situación tocó a Venezuela, pues, al no poder exportar los excedentes nacionales por malos precios internacionales, el precio interno cayó al punto que no se pudieron colocar cerca de 350.000 quintales y el precio cayo de bs 110.000 a bs 35.000 entre 1998-2002, eso provoco marchas y trancas de carreteras en el país, en reclamo de mejores precios, y el nuevo gobierno de 1998 medianamente atendió la situación a través, de una especie de subsidio, bajo un juego financiero por medio de  la bolsa agrícola, hoy cerrada.

Pero la otra variable, tal vez la más dañina tiene  que ver con la irrupción del chavismo, con sus políticas públicas, en el año 2003  inician un estricto control de precios en los alimentos y el café formó parte de ese grupo, tomando inicialmente como piso de referencia los  Bs 35.000 del 2002 cuando fue 110.000 3 años atrás, nunca visualizaron que la caficultura venía con 4 años de pérdidas continuas, sino que siguieron acentuando las pérdidas al caficultor colocando precios a perdidas, llevando a tener precios reales negativos, donde el rezago llego a ser de más del 300%, referido a una  indexación justa de la inflación acumulada desde 1998 a 2005.

Esta es la verdadera razón de la caída de la producción de café en Venezuela, malos precios o la más determinante, la caída de la producción que hoy en día está cerca del 80% del histórica nacional, junto a esta falta de rentabilidad, se le suma la falta de insumos y el ataque de plagas y enfermedades como LA Roya y La Broca del café; pero también en 2010 se expropiaron empresas torrefactoras como Fama de América y Madrid y Café Colonial (Café Venezuela), todas hoy en día quebradas, para ello crearon la Corporación venezolana del Café CVC, con la idea de manejar estas empresas expropiadas y tratar de dirigir el sector café, pero bajo un concepto centralizado, de capitalismo de Estado, con la aplicación de políticas públicas contrarias a la modernidad del rubro, en fin, ha resultado en una herramienta institucional que analizando las cifras de producción lo que ha ayudado es a la caída y desaparición del rubro.

Para finalizar, este andar en la historia del café venezolano, hay que resaltar que si el mismo es bien procesado y manejado, se lograría  un gran sabor y aroma, que en ese trayecto de más de 220 años han sido mayores los éxitos y buenos momentos que los malos, así que podemos volver a ser el país caficultor de antaño,  con un cambio de modelo económico y productivo, con nuevas herramientas e innovación, como lo hacen otros países hermanos, de esa manera volveremos a probar la mejor taza de café del mundo.

Msc. Vicente Perez

Director Ejecutivo

Fedeagro